COVID-19: Dijo que tenía coronavirus y que iba a contagiar a sus vecinos: le iniciaron una causa penal

También fue puesto en cuarentena el esposo de la mujer, quien quedó encerrado en su campo ganadero ubicado al costado de la ruta provincial 16.

Una mujer que a través de un audio que hizo viral en las redes dijo que estaba infectada de coronavirus y que deliberadamente iba a contagiar a sus vecinos de la localidad de Gran Guardia, fue identificada y obligada a permanecer en cuarentana en su domicilio, al tiempo que quedó imputada en una causa judicial por intimidación pública y violación al artículo 205 y 211 del Código Penal.

Todo comenzó el lunes en horas de la mañana, cuando se hizo viral en las redes sociales el audio de una mujer que relataba que había viajado a la provincia de Chaco, donde visitó varios hospitales y tuvo contacto con personas infectadas de coronavirus, indicando que regresaría a Gran Guardia, su pueblo natal, para contagiar a los pobladores de ese lugar.

Policías de la Subcomisaría de Gran Guardia iniciaron una investigación y rápidamente pudieron establecer la identidad de la autora del audio, una mujer de 44 años residente en ese pueblo.

Los policías informaron el caso a las autoridades del Hospital local y personal autorizado fue hasta la casa de la mujer para examinarla. Si bien no presenta ninguna sintomatología de la enfermedad, fue obligada a permanecer encerrada en su casa en cuarentena.

En paralelo, iniciaron contra la mujer una causa judicial por infracción a los artículos 205 y 211 del Código Penal Argentino.

También fue puesto en cuarentena el esposo de la mujer, quien quedó encerrado en su campo ganadero ubicado al costado de la ruta provincial 16.

Penas
El código penal establece las siguientes penas:

ARTICULO 205. – Será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia.

ARTICULO 211. – Será reprimido con prisión de dos a seis años, el que, para infundir un temor público o suscitar tumultos o desórdenes, hiciere señales, diere voces de alarma, amenazare con la comisión de un delito de peligro común, o empleare otros medios materiales normalmente idóneos para producir tales efectos.