EL HOSPITAL DE ALTA COMPLEJIDAD BRINDA UN SERVICIO ESPECÍFICO PARA LAS SECUELAS POST COVID

El administrador del Hospital de Alta Complejidad “Pte. Juan Domingo Perón” (HAC), el doctor Jorge Marcelo Prochasko, destacó que “Formosa cuenta con un sistema de salud organizado y preparado para dar respuesta a lo que sea necesario” y comentó cuáles son las patologías que más aflige a la comunidad luego de recuperarse del nuevo coronavirus.

En este sentido, Prochasko indicó que “al igual que el resto de la red de salud de la provincia, el HAC comenzó a trabajar con las distintas áreas de una manera multidisciplinaria junto a todo el equipo de Salud, médicos, kinesiólogos, nutricionistas, bioquímicos, etcétera” con diferentes tratamientos para mejorar la calidad de vida de las y los pacientes recuperados de COVID-19.

Asimismo, reflexionó en que es una etapa que demanda la enfermedad; ya que en un principio debieron preparase para realizar los diagnósticos, luego siguieron los diferentes tratamientos y el sostén de las áreas críticas, finalmente toca “prepararnos para las secuelas que pueda dejar la enfermedad y que nosotros podamos lograr que la persona se reinserte a su familia, trabajo y vida laboral previamente a transitar la enfermedad”.

Sobre la recuperación total de las personas, el médico manifestó que “es difícil dar un tiempo estimado para su recuperación, partiendo que cada una es una entidad distinta y el organismo trata de resolver las secuelas de diferentes maneras”, por ello, “dar un tiempo en el cual debería resolverse, no sería exacto”.

Señaló además que los pacientes que transitaron de manera moderada y grave la enfermedad, quienes requirieron de intubación o de asistencia respiratoria mecánica son los más propensos a quedar con alteraciones en sus sistemas.

“Son de las más variadas”, dijo Prochasko, “para algunos la zona más afectada es la parte muscular y se tiene que trabajar en la rehabilitación cardiopulmonar, para ello se hacen ejercicios patrones respiratorios con el fin de mejorar la fuerza muscular y con ello, la saturación y oxigenación de los tejidos”.

“Otras personas necesitan de apoyo nutricional, se trabaja con profesionales de esa área y lleva un tiempo diferente al de los pacientes que trabajan la parte muscular”, continuó.

Y añadió que “también existen las secuelas psicológicas y ahí se trabaja con el equipo de salud mental de la institución, lo más frecuente son los ataques de pánico o ansiedad y en muchos casos, se llega a la medicación para tratar de controlar estos síntomas”.

En cuanto a las secuelas cardiovasculares, advirtió que “son de las más variadas y tienen un tratamiento específico”.

Sistema de Salud preparado

Prochasko puso en relieve la importancia de que la provincia haya tenido organizado previamente todo el sistema público de salud, y que cuente con la infraestructura y los distintos niveles de atención.

“Hay que resaltar el sistema público de salud que tiene la provincia de Formosa, que creo que es la piedra angular en toda esta cuestión. Cabe señalar que no se armó para la pandemia, que ya se venía trabajando por niveles de atención y fue diseñado desde el Ejecutivo provincial”, subrayó.

Y continuó: “El mismo, se fue organizando con el fin de ir dando respuestas y nos encontró en el medio de la pandemia preparados, pudimos dar respuestas en un 98% de todos los pacientes que se necesitaron atender”.

Por último, el médico resaltó que los tratamientos realizados a pacientes que cursan activamente la enfermedad “necesitan de una gran inversión y en esta provincia se ha hecho esa inversión y está al alcance de todos los formoseños, independientemente de si tienen cobertura o no”.

“Formosa cuenta con un sistema de salud organizado y preparado para dar respuesta a lo que sea necesario, tanto en esta patología o en otras”, concluyó.